El Sitio de Eugenia
La Ruta Orwell en Monegros

El escritor británico George Orwell (1903-1950), alistado con las milicias del POUM (Partido Obrero deUnificación Marxista), fue destinado a la Sierra de Alcubierre en los primeros días de enero de 1937.

Durante tres semanas combatió en Monte Pucero y posteriormente en esta posición de Monte Irazo, hasta el 16 de febrero. Orwell dejó constancia de su paso por tierras monegrinas en la obra testimonial Homenaje a Cataluña, publicada en 1938. Un libro clásico sobre la Guerra Civil española.

“Es curioso pero después de las experiencias que he vivido, no tengo menos sino más fe que antes

en la honradez de los seres humanos”

Orwell en el Monte Iranzo

La Ruta Orwell en Monegros

El año 2006 se cumplió el 70 aniversario del inicio de la Guerra Civil española. El trágico acontecimiento bélico tuvo en el denominado frente de Aragón uno de los más importantes y duraderos ámbitos de la contienda.

La línea de guerra atravesó la comarca de los Monegros por la Sierra de Alcubierre, propiciando la construcción de pertrechos militares elementos de defensa civil en ambas estribaciones y en las localidades del entorno.

El Consejo Comarcal de los Monegros, convencido de la relevancia cultural y singularidad de tales vestigios, y consciente de la necesidad de preservar la memoria histórica como legado, determinó la realización de un exhaustivo inventario que revelara el alcance y estado de este patrimonio.

Expertos en distintas áreas vinculadas como historiadores, documentalistas, conservadores del patrimonio y en la promoción cultural, elaboraron una propuesta de trabajo materializada ya en la recuperación y recreación de uno de los escenarios a los que el escritor británico George Orwell, fue destinado durante su estancia en España en 1937.

Actualmente hay recuperadas tres trincheras (Ruta Orwell, las Tres Huegas y posición de Santa Quiteria) y un búnker, en Lanaja. Todos ellos se pueden visitar.

Las vistas desde las trincheras

La Ruta Orwell en los Monegros

Un asentamiento u observatorio exige, en aras a su empleo eficaz, espacios abiertos directamente al exterior dando frente al enemigo.
Las aberturas, aspilleras o ventanas de observación deben estar en un plano elevado sobre el nivel de la excavación, por lo que el conjunto de la obra adquiere un mayor relieve, aunque de este modo también incrementa su vulnerabilidad al tiro tenso de las armas enemigas.

Las medidas de este habitáculo se corresponden con las determinadas por la excavación arqueológica practicada. En general, los pozos se abrían en planta rectangular, aunque las características de esta posición aconsejaron la forma semicircular que se ha recuperado.

“El paisaje era soberbio si uno conseguía olvidar que todas las zonas montañosas estaban tomadas por soldados y por lo tanto alfombradas por botes de conserva y excrementos…”  George Orwell

La zona de vida. El vivac

La Ruta Orwell en Monegros

La construcción quedaba fuera de las vistas del enemigo merced a una ligera elevación del talud y al sistema de camuflaje utilizado en la época, ramas y otros elementos del terreno, que se colocaban sobre las tejas y las uralitas que remataban la cubierta. La comida, el agua y el municionamiento de la posición se realizaba desde Alcubierre en camiones hasta el pie de la sierra, y finalmente con el empleo de caballerías.

Capítulo aparte merece el de la construcción de letrinas. Se trata de zanjas estrechas y poco profundas cuya tierra excavada se amontona a un lado para utilizarla después en el cegamiento.

La vida en las trincheras fue muy dura para todos los combatientes. Sufrieron enfermedades, incomodidades de toda índole, frío, calor, suciedad, piojos, ratas… y sobre todo miedo al llegar la noche. La oscuridad lo invadía todo y cualquier sonido era motivo de alarma y extrema tensión. La vida estaba siempre amenazada.

“Cada vez que pienso en mis dos primeros meses en el frente, acuden a mi mente imágenes de rastrojos de invierno rodeados de zurullos acartonados…”

Al abrigo de las balas

La Ruta Orwell en Monegros

Su construcción parte de una zanja de protección de personal a la que se ha añadido una cubierta ligera.

En el aspecto táctico, este abrigo bien podría ser catalogado como «abrigo de asentamiento», dado que sirve igualmente para proteger a los sirvientes de las armas en determinadas fases del combate.

El abrigo ligero también podría ser empleado como depósito de munición e incluso como abrigo de descanso para facilitar la vida de las tropas en la trinchera.

«Tampoco en aquel frente ocurría nada y sólo se oía el silbido ocasional de algún proyectil y, muy de tarde en tarde, el zambombazo de un
mortero fascista que nos empujaba hacia la trinchera superior para ver en qué colina caían las granadas.

El enemigo estaba allí un poco más cerca, a trescientos o cuatrocientos metros. La posición más cercana se hallaba enfrente mismo de la nuestra, con un nido de ametralladoras cuyas aspilleras eran una invitación a malgastar cartuchos.

Los fascistas apenas se molestaban en disparar con fusil, pero enviaban implacables ráfagas de ametralladora contra todo el que se asomaba».

DATOS PRÁCTICOS

La Ruta Orwell es otro de los muchos lugares singulares que tenemos en Aragón y que merece la pena visitar si se está por los alrededores o interesa lo el tema de la Guerra Civil.

Las trincheras se pueden visitar por libre. Están a ambos lados de la carretera A-129. ¡Ojo! La señalización es muy pequeña y tendréis que estar atentos. (Os aviso por experiencia…)

Las visitas guiadas en grupo se pueden concertar durante todo el año a través del teléfono 974570090 o en el correo electrónico turismo@monegros.net

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